Introducción
El capítulo del 14 de mayo de 1905 de la novela
Einstein's Dreams (Los sueños de Einstein) de
Alan Lightman, imagina un lugar donde el tiempo se detiene por
completo. Las gotas de lluvia quedan suspendidas en el aire, los péndulos de
los relojes se inmovilizan y las personas permanecen congeladas en mitad de
sus movimientos. A medida que alguien se aproxima al centro de ese lugar, sus
movimientos, sus pensamientos y sus funciones vitales se vuelven cada vez más
lentos, hasta detenerse.
En el centro del tiempo tanto los amantes como los padres preservan eternamente los momentos de felicidad junto a los seres queridos. Los amantes acuden allí para que sus primeros sentimientos apasionados nunca se desvanezcan, y los padres abrazan a sus hijos en el centro para que estos nunca crezcan ni los abandonen. Sin embargo, el precio de esta inmortalidad emocional es absoluto: al detener el tiempo, las personas quedan petrificadas; no hay pensamientos nuevos, ni acciones, ni futuro. Quienes deciden vivir en el centro eligen una eternidad de felicidad congelada a costa de dejar de vivir realmente.









