En la novela Einstein's Dreams de Alan Lightman, el sueño del 11 de mayo de 1905 imagina una inversión radical de la dirección habitual del tiempo: en este mundo, el paso del tiempo no aumenta el desorden, sino el orden.
El sueño juega con una de las ideas fundamentales de la física: la entropía.
En nuestra experiencia cotidiana, las cosas tienden espontáneamente a deteriorarse y desordenarse.
Un vaso puede romperse, pero los fragmentos no vuelven espontáneamente a formar el vaso. Una habitación puede desordenarse fácilmente, pero no se ordena sola.
Esta dirección del cambio en el sueño es diametralmente opuesta a la segunda ley de la termodinámica, según la cual, en un sistema aislado, la entropía, el desorden, tiende a aumentar.
UNDÉCIMO SUEÑO DE EINSTEIN
11 de mayo de 1905










