Cuando el coche frena de golpe, los objetos sueltos dentro del vehículo (como
un teléfono móvil, una botella de agua, una mochila o un libro) se convierten
en peligrosos proyectiles que salen despedidos hacia adelante a gran
velocidad.
El secreto para entender este fenómeno, es el mismo que con tu propio cuerpo:
ninguna fuerza misteriosa empuja a los objetos hacia adelante; es el coche el
que se frena debajo de ellos.
He aquí la explicación física de lo que ocurre y por qué es tan peligroso.










