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viernes, 8 de junio de 2018

ISAAC NEWTON (1643-1727)

Por Isaac Asimov

Cuenta la leyenda que en 1666, cuando Isaac Newton contaba veintitrés años, vio caer una manzana de un árbol. No era la primera vez que lo veía, ni él ni muchas otras personas, por supuesto. Pero esa vez Newton miró hacia arriba: sobre la campiña inglesa, en medio del cielo diurno, se divisaba una media luna muy tenue. Newton se preguntó: ¿por qué la Luna no cae, igual que la manzana, hacia la Tierra, atraída por la fuerza de la gravedad?

Su razonamiento fue el siguiente: puede ser que la Luna sea atraída efectivamente por la Tierra, pero que la velocidad de su movimiento a través del espacio contrarreste la atracción de la gravedad terrestre. Además, si la fuerza que tira de la manzana hacia la tierra también tira de la Luna hacia ésta, esa fuerza tiene que extenderse muy lejos por el espacio; y a medida que se extienda por el espacio, tiene que hacerse cada vez más débil.

martes, 15 de mayo de 2018

NICOLÁS COPÉRNICO (1473-1543)

Por Isaac Asimov

En 1543, el anciano Nicolás Copérnico, septuagenario, yacía en el lecho de la muerte; mientras tanto, su gran libro libraba en la imprenta otra batalla contra el tiempo. El 24 de mayo, su mano enervada recibía, por fin, el primer ejemplar impreso del libro. Puede que sus ojos opacos lo vieran, pero la memoria y la mente estaban ya ausentes. Murió ese mismo día, sin saber que por fin había movido la tierra.

Mil setecientos años atrás, Arquímedes se había ofrecido a mover la Tierra si le daban un punto de apoyo. Copérnico había cumplido ahora tan orgullosa promesa: había encontrado la Tierra en el centro del universo y, con el poder de la mente, la había lanzado lejos, muy lejos, a la infinitud del espacio, en donde ha estado desde entonces.

miércoles, 13 de enero de 2016

LA PIRÁMIDE DE LA CIENCIA

Aquí vamos a hablar de ciencia y de física, así que, antes de ponernos manos a la obra, definamos algunos términos. ¿Qué es un físico? ¿Y dónde encaja la descripción de su oficio en el gran esquema de la ciencia? Se discierne una jerarquía, pero no tiene que ver con el valor social, ni siquiera con el grado de destreza intelectual. Lo expuso elocuentemente Frederick Turner, humanista de la Universidad de Texas.

Hay, decía, una pirámide de la ciencia. La base son las matemáticas, no porque sean más abstractas o se farde más con ellas, sino porque no descansan en o necesitan otras disciplinas, mientras que la física, el siguiente piso de la pirámide, descansa en las matemáticas. Sobre la física se asienta la química, porque requiere la física; en esta separación, reconocidamente simplista, la física no se preocupa de las leyes de la química. Por ejemplo, a los químicos les interesa cómo se combinan los átomos y forman moléculas, y cómo éstas se comportan cuando están muy juntas. Las fuerzas entre los átomos son complejas, pero en última instancia tienen que ver con la ley de la atracción y la repulsión de las partículas eléctricamente cargadas; en otras palabras, con la física.

sábado, 19 de septiembre de 2015

GALILEO GALILEI (1564-1642)

Por Isaac Asimov

... y sin embargo se mueve...

Lentamente, el anciano se postró de rodillas ante los jueces de la Inquisición. Con la cabeza inclinada hacia adelante, recitó con voz cansina la fórmula de rigor: negó que el Sol fuese el centro del universo y admitió que había sido un error enseñarlo así; negó que la Tierra girara en torno a su eje y alrededor del Sol, y admitió que había sido un error enseñarlo así.

Aquel día, el 22 de junio de 1633, los clérigos que formaban el tribunal de la Inquisición en Roma sintieron que habían conseguido una victoria. Galileo Galilei, a sus sesenta y nueve años, era el científico más renombrado de Europa y famoso también por sus escritos, que exponían claramente sus ideas y ridiculizaban de manera eficaz a sus oponentes.

viernes, 21 de agosto de 2015

JOHANN GUTENBERG (entre 1393 y 1406 – 1468)

EL INVENTOR DE LA IMPRENTA CON LINOTIPOS MÓVILES, QUIEN A PESAR DE CAMBIAR EL MUNDO, MURIÓ EN LA RUINA
Por Isaac Asimov


En 1454 se estaba preparando para su publicación la primera edición impresa del libro más vendido del planeta. El lugar, Alemania; el editor, Johann Gutenberg. Pero como los premios de este mundo son a veces caprichosos, sus esfuerzos le llevaron a la ruina un año después.

Johann Gutenberg venía experimentando con pequeños rectángulos de metal desde hacía veinte años. Todas las piezas tenían que ser exactamente de la misma anchura y altura para que encajaran perfectamente unas con otras. La parte superior de cada rectángulo estaba moldeada delicadamente en la forma de una letra del alfabeto, sólo que invertida.

jueves, 13 de agosto de 2015

MOMENTOS ESTELARES DE LA CIENCIA

Por Isaac Asimov

Para acceder al libro, haga clic aquí: Momentos estelares de la ciencia

Un gran recorrido por algunos puntos de inflexión de la ciencia y los científicos que los hicieron posible, de Arquímedes a Goddard, pasando por Copérnico, Gutenberg, Galileo, Pasteur, Darwin, Mme. Curie, Faraday, Newton, Einstein, etc.

Este libro es parte del estupendo catálogo de Libros Maravillosos de Patricio Barros y Antonio Bravo, de Antofagasta, Chile, a quienes estamos inmensamente agradecidos por su venturosa iniciativa.

www.librosmaravillosos.com

lunes, 10 de agosto de 2015

ARQUÍMEDES (287 a. C. – 212 a. C.)

Por Isaac Asimov

Cabría decir que hubo una vez un hombre que luchó contra todo un ejército. Los historiadores antiguos nos dicen que el hombre era un anciano, pues pasaba ya de los setenta. El ejército era el de la potencia más fuerte del mundo: la mismísima Roma.

Lo cierto es que el anciano, griego por más señas, combatió durante casi tres años contra el ejército romano... y a punto estuvo de vencer: era Arquímedes de Siracusa, el científico más grande del mundo antiguo.

El ejército romano conocía de sobra la reputación de Arquímedes, y éste no defraudó las previsiones. Cuenta la leyenda que, habiendo montado espejos curvos en las murallas de Siracusa (una ciudad griega en Sicilia), hizo presa el fuego en las naves romanas que la asediaban. No era brujería: era Arquímedes. Y cuentan también que en un momento dado se proyectaron hacia adelante gigantescas garras suspendidas de una viga, haciendo presa en las naves, levantándolas en vilo y volcándolas. No era magia, sino Arquímedes.

sábado, 18 de abril de 2015

RELOJ ATÓMICO Y GPS

Por Adrián Paenza

De la sección ¿Para qué sirve la matemática?, de su libro Matemática para todos. Vía librosmaravillosos.com, preparado por Patricio Barros.


No sé si usted escuchó hablar alguna vez de un “reloj atómico”. Lo más probable es que no. ¿Qué podrá tener un reloj para que se lo considere “atómico”? Bueno, el hecho es que la precisión de estos aparatos es verdaderamente imposible de creer. El nivel de tolerancia es el siguiente: a lo sumo pueden adelantar o retrasar no más de un segundo en los próximos... ¡60 millones de años! Un reloj atómico puede dar la hora con un nivel de exactitud de un nanosegundo, o sea, de una mil millonésima de segundo [10] .

martes, 10 de marzo de 2015

EL MONSTRUO SUBATÓMICO

E PLURIBUS UNUM

Mi querida esposa, Janet, es una auténtica escritora, que ya había vendido bastante antes de conocerme. En la actualidad, ha publicado dos novelas (The Second Experiment y The Last Immortal), bajo su nombre de soltera, J. O. Jeppson, y ha colaborado conmigo en la antología de ciencia ficción humorística (incluyendo versos y chistes) titulada “Laughing Space”. Los tres libros han sido publicados por Houghton Miffin. Además, Doubleday ha publicado un libro de sus relatos cortos.

Y lo que es mejor aún, ha publicado un alegre libro de ciencia ficción juvenil que lleva el título de “Norby, the Mixed-up Robot” (Walker, 1983), en colaboración conmigo, y la autoría incluso reconoce nuestro matrimonio. El nombre de los autores es el de «Janet e Isaac Asimov». Es el primero de una serie, y el segundo, “Norby's Other Secret”, se editó en 1984. Es agradable vernos unidos así, en letras de molde.