Tradicionalmente se asume que comenzó con la revolución copernicana (iniciada en 1543, al explicar el movimiento de los astros) y fue completada en 1687 con la "gran síntesis" de Isaac Newton, plasmada en su obra cumbre, los Principia Matematicae.
La Revolución
Científica fue un cambio fundamental en la forma de entender el conocimiento
que ocurrió en Occidente entre los siglos XVI y XVII, marcando el nacimiento
de la ciencia moderna. Se caracterizó por el surgimiento del método
científico, la observación y experimentación como bases para el conocimiento,
y el abandono de la autoridad de la tradición y la religión en favor de la
razón. Figuras clave como Copérnico, Galileo y Newton introdujeron avances
significativos en astronomía y física, estableciendo nuevos marcos
conceptuales para comprender el mundo natural.

