Por Isaac Asimov
Hará unos ciento cuarenta años, un físico inglés daba en Londres una
conferencia sobre algunos de los trucos que se podían hacer con imanes y
alambres. Ante él tenía un cable enrollado en forma de bobina y conectado a un
galvanómetro. El galvanómetro es un instrumento que se utiliza para medir la
electricidad; lleva una aguja que se mueve al pasar corriente por el
instrumento. Puesto que el galvanómetro no estaba conectado a ninguna batería,
no podía haber corriente que fluyera a través de él. La aguja estaba quieta.




















