El aire es prácticamente invisible porque las moléculas que lo componen no
interactúan con la luz visible de una manera que nuestros ojos puedan
detectar. En resumen,
el aire no es realmente invisible; es casi completamente transparente a la
luz visible.
Como apenas refleja, absorbe o dispersa esa luz, nuestros ojos no pueden
distinguirlo directamente. Sólo percibimos sus efectos o las partículas que
contiene.
El aire es invisible porque los gases que lo componen no absorben ni
reflejan la luz visible, permitiendo que esta pase directamente a través de ellos.
Razones científicas de su invisibilidad
• Composición molecular:
El aire está formado sobre todo por nitrógeno (≈78 %) y oxígeno (≈21 %),
además de pequeñas cantidades de otros gases.
• Estructura atómica: Estas moléculas, extremadamente pequeñas, tienen electrones que necesitan
mucha energía para alterarse.
• Transparencia lumínica:
La luz visible no tiene la energía suficiente para interactuar con ellas.
• Paso libre:
Los fotones de luz atraviesan los gases sin ser absorbidos.
• Baja densidad: Las moléculas están muy separadas entre sí.
• Falta de reflexión: No hay superficies densas que reboten la luz. Nuestros ojos sólo pueden ver
un objeto cuando la luz que incide sobre él se refleja, se dispersa o se emite
hacia nuestros ojos. Como las moléculas del aire son pequeñísimas y están muy
separadas, no pueden reflejar la luz, y por ende, este parece transparente.
Entonces, ¿por qué el cielo es azul?
Aunque el aire parezca invisible, una pequeña parte de la luz solar sí se
dispersa al chocar con las moléculas del aire. Este fenómeno, llamado
dispersión de Rayleigh, afecta mucho más a la luz azul que a la roja. Por eso,
cuando miramos en cualquier dirección del cielo durante el día, recibimos más
luz azul dispersada y vemos el cielo de ese color.
También podemos "ver" el aire en ciertas circunstancias:
• Cuando contiene polvo, humo,
niebla o vapor de agua,
porque estas partículas sí dispersan la luz.
• Cuando hay diferencias de
temperatura,
como sobre una carretera caliente, que hacen que la luz se desvíe y produzca
el efecto de espejismo.
• En grandes cantidades,
como desde un avión o desde el espacio, donde la atmósfera se aprecia como una
fina capa azul alrededor de la Tierra.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario