domingo, 29 de abril de 2012

INNOVADORES

LOS DISEÑADORES DEL ZX SPECTRUM, 30 AÑOS DESPUÉS
Leo Kelion

El ZX Spectrum cumple 30 años. El sucesor del ZX81 -que en su momento era el computador de consumo de mayor venta en el mundo- introdujo el sonido y los gráficos a color de alta resolución.

También ofreció una versión extendida del llamado Sinclair Basic, un lenguaje de computadoras con el que cientos de miles de usuarios ya estaban familiarizados.

El diseño era más elegante que cualquier otro modelo en el mercado, pero lo que era más impresionante era su precio: 125 libras esterlinas (unos US$202 dólares, si se hace la conversión a fecha actual) por el modelo básico con 16 kb de RAM, o 175 libras para el modelo de 48k (unos US$283).

Eso dio origen a que las propagandas de la época dijeran: "menos de la mitad del precio de su competidor más cercano, y más poderoso".

El Spectrum sigue siendo un icono de los años 80 y su cara visible es Clive Sinclair, que decidió no participar en este artículo. Pero también se les debe dar crédito al ingeniero original del ZX Spectrum, Richard Altwasser, y a su diseñador industrial, Rick Dickinson.

La BBC reunió a los dos hombres unos 25 años después de la última vez que hablaron para discutir el legado de su obra.

¿Qué efecto tuvo en el diseño lograr el precio que pedía Sinclair?

Dickinson: Con todos los productos de Sinclair, el costo siempre fue una prioridad. Clive supo exactamente qué precio debía tener un producto.

Literalmente, trataba de ahorrar cada penique. Así que una de las consecuencias fue que rara vez tomamos una tecnología existente y simplemente la copiamos. Más bien tratamos de descubrir otra manera de hacerla.

Así que, por ejemplo, con el teclado del Spectrum, lo redujimos de varios cientos de componentes en un teclado movil convencional a cuatro o cinco partes móviles usando una nueva tecnología.

Altwasser: En la parte electrónica continuamos utilizando el procesador Z80, que era eficiente en su costo. Logramos buena parte de eso con un diseño muy bueno de interpretación del lenguaje BASIC que podía ser guardado en muy poco espacio de memoria RAM.

La demanda fue fenomenal. ¿Fue una sorpresa esa popularidad?

Dickinson: Sin importar cuánta historia uno pueda tener con productos exitosos como el ZX80 y 81, siempre hay una duda constante en la mente según la cual presentar algo nuevo y significativamente diferente es un riesgo. Creo que todos estábamos sorprendidos por la demanda y el número de productos que se vendieron.

Altwasser: En retrospectiva creo que la BBC hizo mucho para popularizar el uso de microcomputadoras. Y si consideramos que Spectrum se vendía por la mitad del precio que el Micro de la BBC, no debemos sorprendernos de que fuera tan exitoso.

Claramente recuerdo tener discusiones en las que argumentábamos que llegaría un momento cuando todos los hogares tendrían una computadora. Podíamos ver las aplicaciones y los usos para asuntos de la vida diaria.

Teníamos esas discusiones con amigos y familia y también con personas fuera del club de computación en Cambridge. La gente se burlaba y decía: "¿Por qué diablos querría una familia tener una computadora en casa?" El éxito sobrepasó las expectativas de todo el mundo. Pero tal vez en retrospectiva no era del todo impredecible.

No toda la retroalimentación fue positiva. Algunos dijeron que las teclas de los modelos originales se sentían como carne muerta.

Dickinson: Me encantan las reacciones como esta de la carne muerta. Definitivamente las entiendo. Las personas parecen olvidar lo que pagaron por un instrumento o un producto. En esa época no había probablemente otra forma para evitarlo y cumplir con las metas del costo.

Incluso si por milagro hubiéramos diseñado un mejor producto, no creo ni por un instante que podría haber sido más exitoso o que habríamos vendido más. No creo que haya algo que cambiaría o de lo que me arrepienta.

Como hay PCs con aplicaciones previamente fabricadas, la programación parece estar pasada de moda. Eso parece estar cambiando. ¿Pero cuánto se perdió?

Altwasser: Soy un ingeniero así que me siento dichoso cuando pienso que las personas se van a sentir motivadas con la disponibilidad del Raspberry Pi para aprender a programar. Si miro la capacidad de esa máquina, veo que la tasa de píxeles de los gráficos es 140 veces mayor, la velocidad del procesador es 200 veces mayor, la memoria es miles de veces mejor.

Así que uno pensaría que la velocidad y el poder de ese dispositivo comparado con el ZX Spectrum le da todas las ventajas posibles. Pero mi impresión es que el rango de atención de las personas jóvenes en los últimos 30 años probablemente no ha aumentado.

Lo que es importante no es la velocidad técnica del dispositivo sino la velocidad con la que un usuario puede sacar el computador de la caja e instalar su primer programa.

Dickinson: Estoy totalmente de acuerdo con lo que acaba de decir Richard. Aunque muchos Spectrum fueron vendidos para juegos, varias personas entendieron realmente de lo que se trataba -y lo que interesó a Clive desde el comienzo-: aprender sobre programación y lo que se puede hacer con programas.

BBC, Tecnología