miércoles, 28 de marzo de 2012

DEFINICIONES


TECNOLOGÍA MÓVIL: CINCO TÉRMINOS EN ESPAÑOL

Los frecuentes lanzamientos de novedades relacionadas con la tecnología y los dispositivos móviles provocan un uso de extranjerismos, en ocasiones innecesarios, tanto en los medios especializados como en los generalistas.

Por este motivo se recomienda el uso de cinco términos en español relacionados con este tipo de informaciones:

1. Tableta es el término recomendado para referirse a los dispositivos portátiles con tecnología táctil, en lugar del anglicismo tablet.

2. En español es común hablar de tecnología táctil, en lugar de tecnología touch, de modo que el uso de este anglicismo es innecesario para referirse a los aparatos electrónicos que se manejan con el contacto directo de los dedos sobre la pantalla, sin necesidad de un teclado.

3. El plural de píxel es píxeles, y el de megapíxel (escrito en una sola palabra) es megapíxeles; también es válida la pronunciación pixel, plural pixeles, propia de algunos países de América.

4. El término wifi, proveniente de la marca Wi-Fi, ha pasado a ser utilizado como un sustantivo común con el que se alude a cierta tecnología de comunicación inalámbrica y, por tratarse de una palabra ya incorporada al español, lo recomendado es que se escriba con iniciales minúsculas, en letra redonda y sin el guion intermedio que aparece en la marca original: «tableta con wifi».

5. La voz inglesa display puede sustituirse en español por pantalla (de visualización) o visualizador.

Tomado de Fundéu FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE

viernes, 23 de marzo de 2012

ENERGÍA

MANUFACTURA DE CÉLULAS DE SILICIO MÁS BARATAS

Ampulse combina la fabricación de película delgada de bajo coste con el silicio cristalino convencional.

POR PHIL MCKENNA
TRADUCIDO POR FRANCISCO REYES (OPINNO)
TOMADO DE TECHNOLOGY REVIEW (REVISTA DEL MIT)

El coste de los paneles solares se ha reducido drásticamente en los últimos años, pero tiene que bajar aún más para que la energía solar pueda competir con la electricidad generada a partir del carbón o el gas natural. La industria necesita encontrar un material que sea más barato que el silicio cristalino convencional, utilizado en la gran mayoría de células solares hoy día.

Ampulse, una start-up en Golden, Colorado (EE.UU.), cree tener la respuesta. La compañía afirma que mediante la combinación de la alta eficiencia de conversión solar del silicio cristalino y la fabricación de película fina de bajo coste se puede reducir el precio de la electricidad a partir del silicio cristalino en paneles solares a menos de 50 centavos de dólar (38 céntimos de euro) por vatio.

La fabricación convencional de materiales solares de silicio cristalino requiere mucho tiempo y energía, además de resultar altamente ineficaz. Un gas rico en silicio se calienta a 1400 °C para crear grandes cristales o lingotes que luego son cortados en delgadas obleas mediante un proceso que lleva varios días y que hace que casi la mitad del material de silicio en bruto acabe siendo inservible serrín.

Ampulse utiliza un proceso de deposición de vapor desarrollado en el Laboratorio Nacional de Energías Renovables (NREL, por sus siglas en inglés), también en Golden, Colorado, para cultivar cristales de silicio sobre una lámina de metal flexible.

El proceso es conocido como 'deposición de vapor químico por filamento caliente'. Un filamento de tungsteno similar al alambre encontrado en una bombilla incandescente se utiliza para calentar el gas de silicio dentro de una cámara de vacío a 700 °C, provocando que el gas se descomponga y deposite una película delgada de silicio directamente sobre un material de sustrato en solo unos segundos. La capa de silicio resultante tiene de 5 a 10 micras de grosor, suficiente para convertir en electricidad la mayoría de la energía solar que recae en los paneles. Las obleas convencionales de silicio cristalino, en comparación, poseen alrededor de 200 micras de espesor.

Ampulse combina la deposición de vapor con un nuevo sustrato desarrollado en el Laboratorio Nacional de Oak Ridge. El sustrato ayuda a cultivar los cristales de silicio con una alineación y orientación uniformes, un requisito fundamental para mantener la alta eficiencia de las células.

La deposición de vapor se ha utilizado anteriormente con otros sustratos para producir silicio amorfo de película delgada. Sin embargo, dicho proceso carece de la alineación uniforme de cristal del silicio cristalino y por tanto posee una eficiencia de conversión solar significativamente menor.

La empresa actualmente está instalando una planta de producción a escala piloto en el NREL, construida por el fabricante alemán de equipos fotovoltaicos Roth & Rau Microsystems.

Ken Zweibel, director del Instituto Solar de la Universidad George Washington en Washington DC (EE.UU.), afirma que el enfoque de Ampulse es interesante, aunque se enfrenta a desafíos técnicos y mucha competencia. "La historia del silicio de película delgada está llena de intentos fallidos y enfoques abandonados", afirma Zweibel. "Ampulse se enfrentará a un proceso largo y difícil".

Zweibel asegura que el exceso de oferta de módulos convencionales de silicio cristalino procedente de China, y las nuevas células solares de película delgada hechas a partir de materiales más exóticos como el teluro de cadmio y el seleniuro de cobre-indio-galio, sobrepasan al silicio cristalino. First Solar, por ejemplo, ya fabrica módulos de película delgada de telururo de cadmio capaces de producir electricidad por aproximadamente 70 centavos de dólar el vatio, y planea mejorar el precio aún más.

Sin embargo, si se logran producir paneles de silicio de película delgada altamente eficientes, el bajo coste del material y su abundante suministro podrían proporcionarle una ventaja sobre otros materiales de película delgada más exóticos.

Los directivos de Ampulse se negaron a hacer público el grado de eficiencia que han logrado hasta ahora en las pruebas de laboratorio, aunque afirman que su producto inicial tendrá una eficiencia del 15 por ciento, y estará disponible de aquí a 12 o 18 meses.

Zweibel sigue siendo escéptico. "Si yo fuera inversor, no pondría mi dinero en ningún sitio hasta no tener algún tipo de referencia de lo que han logrado en el laboratorio", afirma.

lunes, 19 de marzo de 2012

TECNOLOGÍA Y HUMANIDAD

Los humanos ya somos minoría en internet
Tomado de BBC Mundo

Una empresa especializada en servicios a través de la nube reveló que las máquinas superaron por primera vez a los humanos en términos de tráfico en internet.

Según Incapsula, el 51% del flujo en la red lo generan programas automáticos que en su mayoría se dedican a labores "malignas" o "delictivas" en internet, como el robo de datos de tarjetas de crédito o espionaje corporativo.

Expertos alertan además que a medida que se conecten más aparatos a la red la presencia humana irá perdiendo terreno frente al flujo generado por las máquinas.

"Máquinas buscando a otras máquinas"

El dato no sorprende a expertos en seguridad en internet como Juan Manuel Corchado, decano de la facultad de Ciencias de la Universidad de Salamanca y director del Master en Seguridad en Internet (CERTYRED).

"Se trata de máquinas buscando a otras máquinas que no tienen seguridad, a través de las cuales se envía correo basura (spam) a otras máquinas. Es un tráfico automático, aunque claro está, detrás de las máquinas hay personas", explicó a BBC Mundo.

De acuerdo al informe de Incapsula, el 31% de este flujo tiene fines malintencionados, ya que procede de hackers, rastreadores o espías.

Tras analizar los datos compilados en unas 1,000 páginas de internet con una media de entre 50,000 y 100,000 visitas mensuales, se concluyó que el mayor porcentaje de"delincuentes virtuales" (19%) está conformado por software espías, como las llamadas "cookies", que se dedican a robar datos para ser empleados en campañas de marketing.

Por otro lado, figuran todas aquellas herramientas que emplean piratas informáticos dedicados a cometer delitos (5%), sistemas que permiten el robo de datos personales, infecciones con programas malignos (malware) o ataques que terminan bloqueando o cerrando una página en internet.

Le siguen los "ladrones de contenidos" (5%) que son unas páginas de internet conocidas en inglés como scrapers. Estas páginas roban contenidos que han recibido gran número de visitas en internet y los presentan en sus sitios para atraer visitas y generar ingresos a través de la publicidad.

Por último, y con una incidencia del 2%, están los correos basura, que en casos extremos puede llevar a los incautos a sufrir los nocivos efectos de un virus informático.

Marketing

Pero no todo el tráfico que generan las máquinas es maligno, el resto procede de los motores de búsqueda que se dedican a hacer filtrados, indexaciones y otras actividades que permiten que los usuarios humanos podamos realizar búsquedas más rápidas.

Según Juan Manuel Corchado, gran parte de este fenómeno se debe a lo provechosa que resulta la red en campañas de marketing.

"No es un marketing dirigido a un usuario concreto, sino a miles de millones de usuarios cuyos emails están en bases de datos. Hacer un anuncio de televisión cuesta caro pero enviar miles de mensajes a usuarios es gratis", apuntó.

"Actualmente, nosotros ofrecemos cursos dirigidos a impedir que las empresas utilicen los servidores de otras empresas o nuestros correos electrónicos con fines delictivos. Esto ocurre con mucha frecuencia".

La vulnerabilidad de América Latina

En la región el crimen cibernético tiene un grado de penetración "escalofriante", según señaló en una conferencia sobre seguridad en la red Dmitry Bestuzhev, director global de investigación y análisis de Kapersky Lab para América Latina.


Según expresó, el crecimiento de los ataques en la región se disparó un 490% entre el año 2009 y 2011.

Brasil es uno de los países más atractivos para estos ladrones virtuales dada su mayor penetración de sistemas de banca a través de internet. De hecho, se señaló que el 36% de los virus troyanos bancarios que circularon en la red global en 2010 procedían de ese país, el 95% con el fin de robar información bancaria.

En el caso latinoamericano, el último informe de Kapersky Lab indicó que el cibercrimen en la región se llevó a cabo en su mayoría a través de redes sociales, páginas de internet pirateadas y páginas de internet creadas con fines delictivos.

No obstante, el correo electrónico es actualmente el medio favorito para llevar a cabo delitos cibernéticos, concretamente a través del envío de programas nocivos malware, cuyo uso se incrementó en la región en un 42.5% en 2011 respecto al año anterior.

jueves, 8 de marzo de 2012

ENERGÍA Y ARTEFACTOS

LAS NUEVAS BOMBILLAS: ¡LÚMENES… NO VATIOS!
Por Isaías Ferreira

En 2007 fue promulgada en Estados Unidos la ley EISA (siglas correspondientes a ENERGY INDEPENDENCE AND SECURITY ACT; o sea, la Ley de seguridad e independencia energética). En virtud de esa ley, por su ineficacia, se sacarán del mercado las bombillas incandescentes tradicionales inventadas por Edison en 1879 y se sustituirán por otras por lo menos 25% más eficientes. En otras palabras, las bombillas deberán consumir menos electricidad (medida en vatios o watts) por la cantidad de luz que suministren (medida en lúmenes). Varios bombillos de especialidad (22 en total), incluyendo los usados para electrodomésticos, los de alta resistencia, las luces de colores y los bulbos de tres vías, están exentos de las nuevas normas.

EISA debe ejecutarse en tres fases. Del 2007 al 1 de enero de 2012 se eliminaron las bombillas de 150 y 100 vatios, las que más energía desperdiciaban; las de 75 vatios se sacarán del mercado para el 1ro de enero de 2013 y las de 60 y 40 vatios quedarán eliminadas para el 1ro de enero de 2014. Es decir que la primera fase ya se ejecutó.

¿Qué persigue EISA en realidad y qué significa para el consumidor? En primer lugar, el uso de bombillas más eficientes persigue economizar energía y reducir el consumo de petróleo y, por ende, la emisión de carbono a la atmósfera. Según el Departamento de Energía de Estados Unidos, se calcula que solo en el 2015, cuando ya las tres fases hayan sido ejecutadas, los consumidores estadounidenses ahorrarán cerca de 6,000 millones de dólares en energía. Las nuevas normas se aplican específicamente a los manufactureros y a los mayoristas, a quienes no se les permitirá vender las bombillas que no cumplan con los estándares mínimos de eficiencia. Sin embargo, los consumidores tienen la opción de continuar utilizando las bombillas incandescentes tradicionales que ya hayan adquirido por el tiempo que duren, o cambiar a otras más eficientes.

¿Cuál es el problema con las bombillas tradicionales? Convierten menos del 10% de la energía que se les suministra a flujo luminoso; el otro 90% lo convierten a energía infrarroja; o sea, calor. Aunque su costo inicial es bajo (hasta menos de US$0.50 por unidad), su vida limitada, lo que obliga al consumidor a cambiarlas a menudo, sumada a su ineficiencia, a la larga las hace altamente costosas.

Los consumidores tienen por el momento tres opciones. Las bombillas incandescentes halógenas (las tradicionales con una cápsula de gas alrededor del filamento que las hace por lo menos 25% más eficientes y les da pasaporte de legalidad bajo las nuevas normas), las lámparas fluorescentes compactas (mejor conocidas como CFL; o sea, Compact Fluorescent Lamps) y los diodos emisores de luz (DEL) o LED (Light Emitting Diodes).

Las bombillas incandescentes halógenas duran tres veces más que las tradicionales y cuestan aproximadamente de dos a tres veces más que estas. Las compactas fluorescentes utilizan alrededor del 25% de la energía y duran hasta 10 veces más que las tradicionales, mientras que las de LED utilizan 25% de la energía y duran hasta 25 veces más.

Las compactas fluorescentes, que no son más que las fluorescentes de tubo largo que conocemos desde hace mucho tiempo en un paquete diferente, son una solución temporaria y poco a poco desaparecerán. Es más, con el tiempo se considera que todos los bombillos serán del tipo LED.

Algunos problemas con los CFLs. Si bien estos cuestan mucho menos que los LED, tienen algunos problemas inherentes. Para comenzar, los CFLs contienen una pequeña cantidad de mercurio (en promedio 4 miligramos), sellado dentro del tubo de vidrio, lo que crea cierta preocupación en ciertos círculos pero que en realidad no representa tanto peligro. En comparación, un termómetro de los antiguos contiene unos 500 miligramos de mercurio, una cantidad equivalente a 125 lámparas fluorescentes compactas. O sea, el mercurio es casi insignificante y casi todas las partes del CFL pueden ser recicladas. Los otros problemas que las aquejan -su retardo de encendido y apagado, su vida útil que disminuye mientras más se prende y apaga, que algunas veces se prenden en fuego, que cuando se queman despiden un fuerte y desagradable olor, y que su luminosidad disminuye con las bajas temperaturas-, son problemas mayores, lo que podría contribuir a su desecho futuro. El costo de un CFL puede ser de 2 a 5 veces mayor que la bombilla tradicional.

Con precios entre 25 y 50 dólares por unidad, las luces de LED tienen el mayor costo inicial de las tres opciones disponibles, pero su larga vida (garantizada en un mínimo de 2 años) las hace menos caras a la larga. Por otro lado, la gran actividad existente en torno a esas luces y la competencia entre manufactureros promete bajar los precios drásticamente en los próximos tres años. Algo similar a lo que pasó con los televisores de alta definición que al principio costaban hasta $15,000 dólares y hoy, menos de diez años después de su aparición, se consiguen de mayor calidad y con pantallas más grandes, hasta por $300 dólares y hasta menos.

Lúmenes versus vatios o watts. La costumbre ha sido comprar bombillas de acuerdo a la energía que consumen en vatios. Esto cambia con la introducción de las nuevas bombillas. Ahora usted comprará bombillas de acuerdo a la luminosidad deseada, medida en Lúmenes. Más lúmenes significa que la luz es más brillante; menos lúmenes significa que es una luz más tenue.

Reglas a seguir cuando compre bombillas:

• Para reemplazar una bombilla incandescente de 100 vatios, escoja una de ahorro de energía que produzca alrededor de 1,600 lúmenes. Las nuevas reglas especifican que para producir entre 1,490 y 2,600 lúmenes, el consumo de energía no puede ser mayor de 72 vatios.
• Reemplace una bombilla de 75W con una bombilla que le de alrededor de 1,100 lúmenes. Para producir entre 1,050 y 1,489 lúmenes, el consumo de energía debe ser menor de 53 vatios.
• Reemplace una bombilla incandescente de 60W con una de ahorro de energía que le de alrededor de 800 lúmenes. Para producir entre 750 y 1,049 lúmenes, el consumo de energía no puede sobrepasar los 43 vatios.
• Para reemplazar una bombilla incandescente de 40W utilice una de ahorro de energía que produzca alrededor de 450 lúmenes. Para producir entre 310 y 749 lúmenes, el consumo de energía no puede ser mayor de 29 vatios.

Nuevas etiquetas. Bajo las nuevas normas, la parte de atrás de cada paquete de bombillas tendrá una etiqueta de "Datos de Luminosidad o de Iluminación", parecido a la etiqueta de "Datos de nutrición” que se encuentra actualmente en los paquetes de alimentos.


La etiqueta de Datos de iluminación proporcionará información sobre:

• El brillo o luminosidad de cada bulbo, en lúmenes;
• El costo de la energía;
• La expectativa de vida de la bombilla;
• La apariencia de la luz (por ejemplo, si la bombilla ofrece luz "caliente" (medio tirando a amarilla) o "fría" (excesivamente blanca y cansona);
• Potencia (la cantidad de energía utilizada por cada bulbo), y
• Si la bombilla contiene mercurio o no.

Conclusión. Una vez fue promulgada la ley comenzó el éxodo hacia los los bombillos más eficaces y la transición ya está casi completa. Debemos anotar, que aunque la ley fue pasada en Estados Unidos, sabemos que su efecto se sentirá en los países vecinos. Además, hace sentido y obedece al sentido común que nuestros artefactos sean cada día más eficaces. Por lo tanto, es bueno saber en qué consisten los cambios y cómo nos afectan, no importa donde haya sido promulgada la ley. Tarde o temprano, nos afectará.

Entiéndase que los cambios afectan solo la eficacia del producto. Inteligentemente, los manufactureros han conservado la apariencia física (en forma de pera) y este se puede enroscar en los mismos zócalos que utilizan las bombillas tradicionales. Algunos de los productos nuevos, sin embargo, tienen conectores de clavija.

Espere una revolución en el tipo y variedad de luces del futuro, principalmente las de LED.

Recuerde: no más vatios… la palabra clave ahora es lumen.