miércoles, 25 de mayo de 2011

El monóxido de carbono


Por Isaías Ferreira

Según la ficha clínica, el Monóxido de carbono (CO) es un gas extremadamente tóxico producido como resultado de quemar combustibles de fósiles (gas, aceite, carbón de hulla) y puede ser emitido por los artefactos comunes alimentados por gas que utilizamos en las casas. Debido a que muchas calderas y calentadores de agua trabajan con combustibles de fósiles, estos pueden emanar CO el cual se puede acumular en la casa, si ésta no está propiamente ventilada. Los gases de un automóvil pueden producir CO, lo que convierte a los garajes en áreas potenciales de acumulación de CO.

Según estudios que se han llevado a cabo, la causa primordial de envenenamiento por CO es la instalación defectuosa de un artefacto alimentado con combustible de fósil, la falta de mantenimiento apropiado del mismo y ventilación inapropiada.

Cuando el CO entra en el torrente sanguíneo (usualmente por inhalación) este afecta la habilidad de la sangre de llevar oxígeno al corazón, a los músculos, al cerebro y a otros órganos que necesitan oxígeno para funcionar. Cuando es inhalado en grandes cantidades o durante largos períodos de tiempo, el CO puede causar coma, convulsiones y hasta muerte.

Probablemente la característica más peligrosa del CO es que es un gas inodoro, incoloro e insípido (sin olor, color o sabor). La mayoría de veces, una persona no sabe que está inhalando CO hasta que es muy tarde. Entonces, ¿cómo sabe si un familiar o usted mismo ha estado inhalando CO?

Los médicos dicen que los síntomas leves del envenenamiento con CO son a menudo similares a los del flu. Dolores de cabeza leves, fatiga, confusión, náusea, mareos y dificultad al respirar pueden ocurrir después de haber inhalado CO. Desafortunadamente, según la comunidad médica, por ser estos síntomas similares a los de enfermedades comunes como el flu, un gran porcentaje de casos de envenenamiento por CO no es traído a la atención de un médico.

Si sospecha que usted o algún conocido ha estado inhalando monóxido de carbono, busque ayuda médica inmediatamente. Aunque sus efectos pueden resultar devastadores, el envenenamiento por CO se puede prevenir. He aquí algunas medidas preventivas para alejar el “asesino silente” que es el CO: 1) instale detectores de CO en sitios estratégicos de la casa; 2) dé mantenimiento a su caldera y calentador de agua, y reemplace piezas defectuosas; 3) asegúrese de que su casa está propiamente ventilada; 4) inspeccione las chimeneas para ver si están obstruidas, y 5) no caliente su carro en un garaje cerrado, especialmente si éste está conectado con la casa.

En Massachusetts, la llamada Nicole’s Law fue pasada en Noviembre del 2005; ésta requiere que las viviendas del estado estén equipadas con detector de CO y fue así bautizada en honor a Nicole Garofalo, la niña de 7 años que muriera después que la nieve tapara el escape de gases de la caldera de su casa, la cual se inundó con CO.

Un detector de CO cuesta aproximadamente $30 dólares o menos y puede ser adquirido en cualquier tienda de departamentos, ferretería o de mejoras del hogar.

Más información sobre el tema del Monóxido de Carbono puede ser obtenido visitando la página Web de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) en EPA. Existe una versión en español de dicha página, la que puede encontrar haciendo clic AQUÍ