jueves, 5 de septiembre de 2013

TECNOLOGÍA EN LA MUÑECA

Por ROSA JIMÉNEZ CANO, Madrid

Google compra una empresa especializada en relojes con Android

Las Google Glass deslumbran. Desde hace más de un año, son el centro de atención en cuanto a innovación, pero siguen sin fecha de salida. A pesar de la expectación, el reloj inteligente va a llegar antes al mercado de consumo.

Samsung mostrará este miércoles su propuesta en Berlín. Galaxy Gear, un modelo algo tosco según las primeras imágenes filtradas por la firma coreana. No se trata de un prodigio de diseño, sino de una pantalla táctil de tres pulgadas que se conectará solo a los teléfonos de su marca. Contará con una modesta cámara de fotos, así como conexión wifi. Su uso se centra en la actividad deportiva.

Esta no es la primera firma que pone el foco en estas pequeñas pantallas. Sony va por la segunda generación de su SmartWatch. Cuesta 199 euros, sirve para leer el correo, mensajes SMS o ver el calendario pero no permite, por ejemplo, consultar WhatsApp, la aplicación más popular. Apple todavía no ha dado paso en este aspecto. Se espera que lo haga o bien el 10 o el 18 de septiembre en un evento en San Francisco donde también mostrará sus nuevos teléfonos. La única pista hasta el momento es el registro de un nombre el pasado mes de julio, iWatch. Microsoft y LG se han limitado a decir que trabajan en sus propuestas para sumarse a esta moda.

Ante la posibilidad de quedarse fuera de juego en este nuevo campo, Google ha movido ficha. Acaba de comprar Wimm, una empresa que comenzó a hacer prototipos en 2011, y que desde 2012 trabajaba con el gigante de Mountain View. La adquisición, por una cantidad que no ha trascendido, servirá para acelerar sus esfuerzos en este campo, especialmente en el campo en el que los demás fallan, las aplicaciones pensadas para todo el universo Android pensadas para funcionar en dos pantallas de manera simultánea.

Curiosamente, el modelo más vendido hasta la fecha no pertenece a ninguna compañía experta en la materia sino de un proyecto de financiación colectiva en Kickstarter. El Pebble, con pantalla de tinta electrónica, en blanco y negro, resulta de lo más modesto, pero también útil para que los desarrolladores vayan poniendo a prueba sus aplicaciones.

En Europa solo la italiana I’m Watch ha creado un modelo que ya está en las tiendas. Usa una versión antigua de Android y el precio va desde los 350 a más de 1.000 euros, según los materiales escogidos para su adorno, pero la tecnología es similar en todos los casos.

El consultor Juan Merodio estima que para finales de año habrá más de un millón de estos aparatos funcionando en Europa. En su opinión esta tecnología generará negocio gracias a su variedad y los bajos costes de fabricación: “Destacarán por su eficiencia energética y la facilidad de conexión a través de Bluetooth. En 2016 generará un negocio de 10,000 millones de euros”.

En ningún caso se contempla la opción de una versión autónoma, que funcione sin necesidad de conectarse a un móvil o tableta, sino que, al igual que las gafas, son un complemento para el móvil. La tecnología para llevar puesta, ya sean gafas, sensores de ritmo cardíaco incrustados en camiseta o pulseras que funcionan como podómetro avanzado se posicionan como la próxima generación de aparatos que se lancen a conquistar el mercado de consumo.

Tomado de EL PAIS

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