sábado, 7 de septiembre de 2013

LA SEMANA "D": REMEZÓN EN EL MERCADO TECNOLÓGICO GLOBAL

Coincidencia o no, esta semana no ha parado de arrojar sendas noticias de la industria tecnológica. La guinda de la torta es la compra de Nokia por Microsoft, una jugada que puede reconfigurar el mercado de smartphone. Se sumaron al remezón, Google, con la nueva versión de Android, Samsung, con su primer smartwatch y nueva 'phablet', y el nuevo iPhone, que asoma su nariz. Y la semana aún no termina.

El universo de la tecnología explotó. La compra de Nokia por parte de Microsoft por US$7,200 millones es la megamovida del año (hasta ahora), aunque todavía no está claro cómo afectará a la industria. El gigante tecnológico estadounidense se metió de lleno en el mercado de la telefonía móvil con la compra de la división de Dispositivos y Servicios de Nokia, su principal aliado en el desarrollo del ecosistema de Windows Phone.

"Fue una decisión muy audaz por parte de Microsoft, pero necesaria. Para realmente ingresar en la carrera global del mercado de dispositivos móviles, el gigante americano necesitaba claras sinergias entre el hardware y el software, tal como Apple. Lo que me impresiona es que Nokia es considerada un patrimonio nacional de Finlandia - pero no puedo estar sorprendido", dice el analista senior de mercado de Frost & Sullivan, Fernando Belfort. "Supongo que las citas por fin terminaron en matrimonio. Hoy en día ya no hay duda que Microsoft quiere luchar por el liderazgo en el mercado móvil".

El acuerdo entre ambas compañías anunciado este martes contempla la venta por parte de Nokia de todos sus activos relacionados con el diseño y fabricación de celulares básicos y terminales inteligentes, incluidas las fábricas, los centros de I+D y el traspaso de unos 32 mil empleados.

Por su parte, Nokia conservará su cartera de patentes pero otorgará a Microsoft una licencia no exclusiva para la utilización de las mismas durante 10 años, con la posibilidad de extender el acuerdo “indefinidamente”.

De esta manera, Microsoft realiza una arriesgada apuesta por la telefonía móvil en una industria claramente dominada por los fabricantes de dispositivos Android, especialmente la surcoreana Samsung, y por Apple con su popular iPhone.

"La empresa creadora del sistema operativo Windows, entre otros productos, todavía no es tan buena como una compañía de hardware como Samsung o Apple. Es más: nueve de cada diez adquisiciones no cumplen con las expectativas de sinergia", dice Peter Garnry, Analista de Mercado de Saxo Bank. "Para Microsoft será muy difícil integrar a Nokia en su negocio y seguir adelante".

El actual consejero delegado de Nokia, Stephen Elop, abandonará la compañía finlandesa y se hará cargo de la nueva división de Dispositivos y Servicios de Microsoft, empresa en la que ya ocupó cargos directivos antes de fichar por Nokia.

Elop es un exempleado de Microsoft y volverá a su antigua compañía. Se especula con que tal vez se haga cargo de ser su máximo responsable, suplantando a Steve Ballmer. Según Ballmer, no habrá cambios significativos en los centros de producción que Nokia tiene por todo el mundo y Finlandia seguirá siendo la base del trabajo en investigación y desarrollo.

Android 'KitKat', nueva 'phablet' Samsung y un renovado iPhone en camino

Mientras que Microsoft apuesta millonariamente a los celulares, Apple fijó para el 10 de setiembre el lanzamiento de su nuevo teléfono celular, el iPhone 5s o iPhone 6 (todavía no se sabe su nombre), del cual se habla y se escribe desde hace meses, incluyendo la tradicional ronda de especulaciones y rumores sobre diseño y prestaciones.

A juzgar por las filtraciones de información y lo que dicen los 'appleexpertos', el nuevo iPhone podría tener un sensor de huellas digitales, una cámara de 12 o 13 megapíxeles con doble flash led una versión en color dorado o champagne, una opción extra de almacenamiento de hasta 128 gigabytes, un nuevo procesador y mejoras en la duración de la batería.

Además, Apple comenzaría a apostar por los que tienen menos dinero, con el lanzamiento de un iPhone “barato”, que tendría una carcasa de plástico en diferentes colores; sobre sus prestaciones todavía no adelantó nada pero el objetivo es llegar a más y más gente, muchos en mercados emergentes, que no pueden invertir cientos de dólares en un smartphone de altas prestaciones pero que igualmente quieren ser parte del mundo Apple.

Más allá de los iPhone, no es infrecuente que Apple aproveche sus eventos de lanzamiento para presentar productos de los que los expertos no tienen ni idea, como en las mejores épocas de Steve Jobs, quien casi siempre se guardaba algún as debajo de la manga con su clásico “And one more thing” (“Y una cosa más”). Habrá que esperar al 10 de setiembre.

Google, por su parte, anunció una nueva versión del sistema operativo para dispositivos móviles más popular del planeta: Android 4.4. La gran novedad esta vez no está solamente en las nuevas funcionalidades que acercará a los teléfonos inteligentes, sino también en su propio nombre. Siguiendo con la tradición de bautizar a las versiones de Android con nombres dulces y respetando el alfabeto (Cupcake, Gingerbread, IceCream Sandwich, Jellybean, etcétera), la versión 4.4 se llamará Kit Kat, con lo cual se inaugura un nuevo tipo de asociación esta vez entre una empresa de tecnología y una, como Nestlé, de chocolates y productos alimenticios.

Los usuarios estaban esperando la versión 5.0 del sistema cuando apareció ayer la noticia del Android 4.4 KitKat; el convenio con el gigante de los alimentos se traducirá no solo en el nuevo nombre, sino también en 50 millones de envoltorios de los populares KitKat con el pequeño droide verde que identifica el sistema operativo. Nestlé tuvo problemas con organizaciones ambientales como Greenpeace por usar aceite de palma en el producto y adquirirlo de proveedores que destruyen reservas naturales insustituibles. La polémica se apagó y parece que a Google no le preocupó el tema y decidió asociar su imagen a la de uno de los productos más populares de esta marca.

Este miércoles, en la feria alemana de tecnología IFA, en Berlín, Samsung presentó el nuevo modelo "phablet", la Galaxy Note III, un híbrido entre teléfono y tableta, y la nueva tableta tab 10.1. El Galaxy Note III, que funciona con tecnología LTE -una importante evolución con respecto al protocolo 3G-, tiente una pantalla algo mayor que sus predecesores, de unas 5,6 pulgadas y una resolución (1920 por 1080 full HD), además de una cámara de 13 megapíxeles.

Samsung se adelanta en la batalla por los relojes inteligentes presenando Galaxy Gear

Samsung presentó este miércoles en Berlín su primer reloj inteligente ("smartwatch"), el esperado Galaxy Gear, que aspira a revolucionar el sector tras lograr adelantarse al iWatch de su rival estadounidense Apple.

En un espectacular y multitudinario acto en la antesala de la IFA, la mayor feria de tecnológica del mundo, la empresa no defraudó las expectativas azuzadas durante meses por rumores y filtraciones ante un público entregado que colgaba en tiempo real comentarios e imágenes de la presentación en las redes sociales Twitter y Facebook.

Si bien el Galaxy Gear no es el primer reloj inteligente en el mercado -los verdaderos pioneros han cosechado resultados muy modestos-, los coreanos pretenden sentar un precedente y cimentar un nicho incipiente con un "gadget" de fácil acceso concebido para intermediar entre el usuario y su móvil o tableta.

"No es solamente un aparato atractivo. Está pensado para conectarse con otros dispositivos. Marcará una tendencia", aseguró Shin Jong-kyun, presidente de la división de móviles de Samsung, tras mostrar un modelo del Galaxy Gear en acabado naranja en su muñeca.

El "smartwatch" de la coreana, que pretende ser "la última moda del mañana", según palabras de Pranav Mistry, jefe del Think Tank de investigación de Samsung, permite, además de ver la hora y establecer alarmas, hacer y recibir llamadas, tomar fotografías y obtener notificaciones de nuevos correos electrónicos, entre otras cosas.

El Galaxy Gear dispone de una serie de sensores de velocidad y movimiento que permiten acciones novedosas con el objetivo de facilitar la acción del usuario y suplir de forma ingeniosa la ausencia de botones del dispositivo. Entre estas acciones destaca el responder una llamada telefónica entrante con sólo acercar el reloj a la oreja -como si el usuario estuviese sosteniendo un teléfono- o tomar una instantánea con sólo disponer el antebrazo en horizontal frente a uno mismo.

Para eso Samsung ha dispuesto el micrófono y el altavoz en la trabilla de la correa y la cámara, de casi dos megapíxeles y enfoque automático, en la parte exterior de la correa.

La pantalla táctil Super AMOLED de este "smartwatch", de 1.63 pulgadas de diagonal y 320 x 320 píxeles, no permite sin embargo introducir texto, una de las decisiones más controvertidas a juicio de los expertos.

Samsung ha incluido en el Galaxy Gear, que opera con Android, un procesador de 800 MHz, una memoria RAM de 512 MB y una memoria interna de 4GB.

El "smartwatch", que pesa poco menos de 74 gramos, se comercializará en seis colores -negro, gris, naranja, beige, rosa y verde lima- a partir del 25 de septiembre en 149 países y dispondrá de una batería de 315 mAh, lo que le permitirá más de 25 horas seguidas en espera con una sola recarga.

Medios asociados y EFE