viernes, 8 de junio de 2012

FUNDADOR MOVIMIENTO DE SOFTWARE LIBRE

RICHARD STALLMAN: "FACEBOOK ES UN MOTOR DE CONTROL Y DE VIGILANCIA"
Por Agustina Ordoqui
aordoqui@infobae.com

El fundador del movimiento de software libre dio sus fundamentos a Infobae América y analizó el fenómeno de las redes sociales. También confesó por qué no usa teléfonos

En su paso por Argentina, Richard Stallman adelantó a Infobae América que esta será su última visita al país porque empezó a usar el registro de huellas dactilares SIBIOS para ingresar, "un sistema de control y vigilancia" al que se resiste en su afán de libertad. Además, cargó contra el programa Conectar Igualdad del Gobierno argentino, que reparte computadoras a los alumnos escolares. "Igualdad de sumisión para todos", señaló.

El informático también explicó en qué consiste el movimiento de software libre que impulsa desde hace décadas. "Con el software existen dos oportunidades: el usuario controla el programa o el programa controla al usuario. El primer caso es el software libre, en el que entran cuatro libertades en juego", indicó.

"Las primeras dos, que son ejecutar el programa como quieras y estudiar o cambiar el código clave o matemático del programa para adaptarlo, tienen que ver con el control individual. Las otras dos, la libertad de distribuir copias exactas del programa y la de distribuir copias modificadas, suponen el control colectivo", especificó. Cuando el programa controla al usuario, añadió, entran en juego "funcionalidades privativas o malévolas", con las que se puede vigilar a las personas porque "obedecen comandos a distancia".

-¿Qué tecnologías deberían usar los seguidores de software libre?

-Las computadoras de escritorio tienen el GNU/Linux o la licencia BSD. Del primero, que desarrollé en 1985, hay versiones totalmente de software libre, que pueden encontrarse en la página de GNU. La segunda no es del todo libre, tiene algunos elementos privativos.

-¿Cuál es la opción en los teléfonos móviles?

-Ninguno funciona con software libre, y su software es absolutamente privativo y tiene control del usuario mediante GPS. También tiene funcionalidades malévolas, de vigilancia y seguimiento. La empresa de telefonía sabe siempre dónde está el teléfono. O pueden ser dispositivos de escucha.

-¿Esto significa que no usa teléfono?

-No, uso a veces el de otro. Y recomiendo que rechacemos su uso.

-¿Es cierto que el software libre puede perjudicar a los desarrolladores?

-No, no es dañino. Pero se dice eso porque las compañías, con software privativo, tienen la posibilidad de exprimir mucho dinero a los usuarios. Con el libre, no tienen esa posibilidad.

-En el inglés, "free" tiene una doble connotación que, a veces, provoca que se confunda el movimiento con lo libre y lo gratuito, ¿cuál es la diferencia?

-Es una desventaja del idioma. Para el movimiento, no es un asunto de precio, ni tiene que ver con si es gratuito o no. Un programa es libre si respeta la libertad de los usuarios; es gratuito si está disponible sin pagar.

-Ante los intentos de regular Internet, ¿cuál es su opinión y cómo cree que será la Internet del futuro?

-Atacan la idea de compartir, y eso es antisocial. No solo las medidas, sino que también las metas son injustas. Compartir, y me refiero a la distribución no comercial de copias exactas, debe ser legal.

-¿Cuál es tu visión de las redes sociales?

-No estoy en contra, es una forma de ofrecer información a otra gente. Pero, en muchos casos, los sitios actúan mal, como por ejemplo Facebook, que es un motor de vigilancia. Por eso, siempre pido a mis amigos que no pongan fotos de mí en la red social.

-¿Qué piensa del Plan Conectar Igualdad que lleva a cabo el Gobierno argentino, con la distribución de computadoras a alumnos escolares?

-Lo llamaría "Plan Conectar Igualdad de sumisión para todos". Las escuelas deberían enseñar software libre. Se debe educar a los ciudadanos en libertad, pero hacerlo con programas privativos les enseña dependencia.

-¿Por qué esta es la última vez que visitará Argentina?

-Porque incorporó SIBIOS, el sistema para tomar las huellas dactilares de los visitantes a un país. Yo no las quiero entregar voluntariamente. Esta vez entré por la provincia de Córdoba, pero en el futuro funcionará en todas partes. Es un sistema de vigilancia y control del Estado. Hoy Argentina es democrática, pero no se puede estar seguro de que siempre sea así, entonces es malo crear más controles. Esto se inventó en Estados Unidos, pero como soy ciudadano no tengo que hacerlo allá.

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