sábado, 2 de abril de 2011

El “primer científico de verdad”

Por el Profesor Jim Al-Khalili (*) University of Surrey

Isaac Newton es –como lo acepta la mayoría- el más grande físico de todos los tiempos.

Por lo menos, él es el padre indiscutible de la óptica moderna, o eso nos dicen en la escuela, donde abundan los libros de texto con sus famosos experimentos con prismas y lentes; su estudio de la naturaleza de la luz y su reflejo y la refracción y la descomposición de la luz en los colores del arco iris.

Sin embargo, la verdad es más bien gris, y me parece importante señalar que, sobre todo en el campo de la óptica, Newton se paró en los hombros de un gigante que vivió 700 años antes.

Porque, sin duda, otro gran físico, que es digno de ser clasificado al lado de Newton, es un científico nacido en el año 965 en lo que hoy es Irak, cuyo nombre era al-Hassan Ibn al-Haytham.

La mayoría de la gente en Occidente nunca ha oído hablar de él.

Siendo yo físico, estoy impresionado por la contribución de este hombre a mi especialidad, ya que tuve la suerte de que se me diera la oportunidad de escarbar un poco en su vida al trabajar en mi más reciente filmación de una serie de tres partes en BBC acerca de científicos islámicos medievales.

Los métodos modernos

Las tradiciones populares de la historia de la ciencia general sugieren que los avances científicos más importantes tuvieron lugar entre los antiguos griegos y el Renacimiento europeo.

Pero, solo porque Europa Occidental languidecía en la Edad Media, no significa que haya habido estancamiento en otros lugares. En efecto, el período comprendido entre los siglos 9 y 13 marcó la Edad de Oro de la ciencia árabe.

Se hicieron grandes avances en matemáticas, astronomía, medicina, física, química y filosofía. Entre los muchos genios de la época, Ibn al-Haytham se agiganta entre todos los demás.

Ibn al-Haytham es considerado como el padre del método científico moderno.

Tal como se define comúnmente el método científico, este es el enfoque de investigación de los fenómenos, la adquisición de nuevos conocimientos, o corrección e integración de conocimientos previos, basado en la recopilación de datos a través de la observación y la medición, seguidos de la formulación y prueba de la hipótesis para explicar los datos.

Esta es la forma en que hacemos ciencia hoy día y es por eso que pongo mi confianza en los avances que se han hecho en esta.

Pero, a menudo todavía se afirma que el método científico moderno no se estableció hasta principios del siglo 17 por Francis Bacon y René Descartes.

No hay duda en mi mente, sin embargo, que Ibn al-Haytham llegó allí primero.

De hecho, con su énfasis en los datos experimentales y la reproducibilidad de los resultados, a él a menudo se le llama "el primer científico verdadero del mundo".

Comprensión de la luz

Él fue el primer científico en dar una explicación correcta de cómo vemos los objetos.

Él demostró experimentalmente, por ejemplo, que la denominada teoría de la emisión (la cual afirmaba que la luz de nuestros ojos brilla en los objetos que vemos), en la cual creían grandes pensadores como Platón, Euclides y Tolomeo, estaba errada y estableció la idea moderna de que vemos porque la luz entra en nuestros ojos.

Lo que él también hizo, que ningún otro científico había intentado antes, fue utilizar las matemáticas para describir y demostrar este proceso.

Así que él también puede ser considerado como el primer físico teórico.

Ibn al-Haytham es quizás mejor conocido por su invención de la cámara estenopeica y debe recibir crédito por el descubrimiento de las leyes de la refracción.

También llevó a cabo los primeros experimentos sobre la dispersión de la luz en sus colores constituyentes y estudió las sombras, los arco iris y los eclipses; y, mediante la observación de la formas como luz del sol es difractada por la atmósfera, fue capaz de elaborar una estimación bastante buena de la altura de la atmósfera, la cual se determinó que era alrededor de 100 km.

Estudios forzados

Al igual que muchos eruditos modernos, Ibn al-Haytham necesitaba el tiempo y el aislamiento necesarios para concentrarse en escribir sus muchos tratados, incluyendo su gran obra sobre óptica.

Eso le llegó en una oportunidad no deseada, sin embargo, cuando fue encarcelado en Egipto entre 1011 y 1021, al no haber cumplido con una tarea encargada por un califa en El Cairo para ayudar a resolver el problema de la regulación de las inundaciones del Nilo.

Estando aún en Basora, Ibn al-Haytham había afirmado que las aguas de inundación del Nilo durante el otoño podrían ser contenidas por un sistema de diques y canales, por lo tanto preservándolas como reservas hasta la sequía del verano.

Pero, a su llegada a El Cairo, se dio cuenta inmediatamente que su sistema era totalmente impráctico desde el punto de vista de la ingeniería.

Sin embargo, en lugar de admitir su error al peligroso y asesino califa, Ibn al-Haytham decidió fingir locura como una forma de escapar al castigo.

Esto ocasionó que fuera puesto de inmediato bajo arresto domiciliario, lo cual le concedió 10 años de reclusión durante los cuales trabajar.

Movimiento planetario

Él fue puesto en libertad solo después de la muerte del califa. Regresó a Irak, donde compuso más de 100 trabajos sobre diversos temas de física y matemáticas.

Mientras viajaba a través del Oriente Medio durante mi rodaje, me entrevisté con un experto en Alejandría, quien me mostró trabajo recién descubierto de Ibn al-Haytham sobre astronomía.

Parece que él había desarrollado lo que se llama mecánica celeste, la que explica las órbitas de los planetas, lo cual llevó a los trabajos eventuales de los europeos como Copérnico, Galileo, Kepler y Newton.

Es increíble que solo ahora estamos descubriendo la deuda que los físicos de hoy debemos a un árabe que vivió hace 1,000 años.

BBC News, domingo 4 de enero 2009

Profesor Jim Al-Khalili (nacido en Bagdad, Irak, el 20 de setiembre de 1962) es un profesor de física, autor y comunicador de ciencia, naturalizado británico.

Traducido por Isaías Ferreira.